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Vino Blanco Dulce, VERDUZZO FRIULANO, LA MAGNOLIA

S/88.00

Uvas: 100% Verduzzo Friulano

Grados alcohólicos: 12,5%

Temperatura de servicio:  10 °C

Color:  Amarillo dorado intenso, transparente y brillante.

Aroma: En nariz seduce con dulces notas de manzana al horno, miel, albaricoque seco y caramelo de cebada. 

Sabor:  En boca es denso y dulce, con excelente persistencia.

CUERPO: ALTO. TANINOS: BAJOS

Maridaje:   Clásico vino de postre. Marida muy bien con pastelería seca y postres cremosos.

SKU: 310 Categoría: Producto ID: 22538

Descripción

Vino Blanco Dulce

VERDUZZO FRIULANO, I.G.P. Tre Venezie

Uvas: 100% Verduzzo Friulano

Grados alcohólicos: 12,5%

Temperatura de servicio:  10 °C

 

Color:  Amarillo dorado intenso, transparente y brillante.

Aroma: En nariz seduce con dulces notas de manzana al horno, miel, albaricoque seco y caramelo de cebada. 

Sabor:  En boca es denso y dulce, con excelente persistencia.

CUERPO: ALTO. TANINOS: BAJOS

Maridaje:   Clásico vino de postre. Marida muy bien con pastelería seca y postres cremosos.

 

Vinificación
Para realzar al máximo esta variedad en su versión dulce, aproximadamente 10 días antes de la cosecha se cortan los sarmientos que sostienen los racimos, de modo que se obtenga de forma natural una elevada concentración de azúcares en las uvas.

Las uvas despalilladas y estrujadas fermentan con los hollejos durante aproximadamente 3 días a 15 °C, extrayendo así importantes notas aromáticas y sustancias colorantes.

A continuación se realiza un prensado suave y la fermentación continúa en acero, siempre a temperatura controlada.

Una vez alcanzado el equilibrio deseado entre alcohol y azúcares, la fermentación se detiene mediante un rápido descenso de la temperatura hasta 0 °C.

Después del necesario período de afinamiento sobre sus propias levaduras, el vino se embotella.

 

LA MAGNOLIA:

La familia es importante, da fuerza, cuenta la historia y evoca recuerdos. El padre de Cristina plantó los primeros enraizamientos en los años 60. Desde entonces La Magnolia se ha desarrollado y ha crecido gracias a su hermano Claudio, un enólogo joven y muy hábil que la acompañó durante muchos años. Claudio ya no está con ella y todos lo extrañan mucho.

Las personas y los grandes vinos evolucionan y se transforman, un poco como los buenos recuerdos.